El aprendizaje en entornos virtuales
como un proceso de
Construcción supone, esencialmente,
afirmar que lo que el alumno aprende en un
Entorno virtual y diferente de lo
común no es simplemente una copia o una reproducción de lo que en ese cabe
mencionar.
Entorno se le presenta como contenido
a aprender, sino una re-elaboración de ese
Contenido mediada por la estructura
cognitiva del aprendizaje.
El aprendizaje virtual, Por tanto, no
se entiende como una traslación o transposición del contenido
Externo a la mente del alumno y lo
que él piensa o pensamos, sino como un proceso de reconstrucción personal.
De ese contenido que se realiza en
función, y a partir, de un amplio conjunto de
Elementos que conforman la estructura
cognitiva del aprendiz: capacidades
Cognitivas básicas, conocimiento
específico de dominio, estrategias de
Aprendizaje, capacidades Meta
cognitivas y de regularización, factores afectivos,
Motivaciones y metas,
representaciones mutuas y expectativas…
Por esta razón, resulta importante
poner atención al hecho de que:
A pesar de cada vez más mujeres
utilizan Internet y los ordenadores, no se puede considerar que la brecha
digital de género está desaparecido, ya que hay que tener en cuenta que sigue
existiendo en grandes diferencias relacionadas con el uso de la Internet y las
habilidades informáticas especialmente las que requieren de un mayor conocimiento.
Las personas con frecuencia participativa más Alta en los módulos
tienden a ser siempre las mismas y a participar Desde el principio con
intervenciones Expertas o Situadas. Éstas suelen caracterizarse por tener unos
conocimientos previos Integrales y por trabajar en su mayoría en ámbito
académico. Generalmente muestran también una intensidad relativamente Alta en
los networkings que se producen en el aula haciendo intervenciones en este
sentido, sobretodo de Contenidos, aunque también de Ayuda mútua.
Así, consideramos que las aulas virtuales pueden ser usadas como
espacios de intercambio feministas pero que el conseguirlo más o menos depende
del equilibrio de muchos factores, por lo que debemos mantener una actitud
autocrítica de reconocimiento de las dificultades y de los errores y de intento
de mejora. En este sentido, se hace patente la necesidad de que se siga
investigando en este campo.
Referencia Bibliográfica:
Biglia, Barbara y Jiménez, Edurne (2012). Los desafíos de la
pedagogía cyberfeminista: un estudio de caso: Learning
Networks Athenea Digital.
Anderson, David & Haddad, Carol (2005). Gender, voice and learning
in online course environments. Journal of Asynchronous Learning Networks, 9(1),
3-14. Andrusyszyn, Mary-Anne & Cragg, Betty (2006). Promoting Comfort in
E-Learning for Professional Women: Examining Access, Language and Culture,
Learning Preferences and Role Integration. International Journal of Instructional Technology and Distance
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http://www.itdl.org/Journal/jan_06/article03.htm Anguita Martínez, Rocío &
Alario Trigueros, Ana Isabel (2004). Mujeres y educación en la era digital:
¿nuevas oportunidades para la igualdad? Revista de tecnología de la información
y comunicación educativa, 5. Anguita Martínez, Rocío & Ordax, Excelita
(2000). Las alumnas ante los ordenadores : estrategias y formas de trabajo en
el aula. Revistas de la UHU Comunicar: revista científica iberoamericana de
comunicación y educación Comunicar, 14, 218-224.
revisado
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